La COP16 para la biodiversidad terminó sin grandes compromisos pero con un avance importante: la creación del Fondo de Cali. En el encuentro celebrado en Colombia se aprobó un mecanismo para recaudar recursos económicos provenientes del uso de la información genética digital de la biodiversidad. Las grandes empresas pagarán por el desarrollo de productos a partir de datos digitalizados de la flora y la fauna.
La COP16 de la biodiversidad partía con objetivos ambiciosos. La COP (siglas en inglés de conferencia de las partes) es el órgano rector del Convenio sobre la Diversidad Biológica, un tratado internacional vigente desde la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992. Esta busca conservar la biodiversidad global y darle un uso sostenible. Hacer avanzar la aplicación del Marco Mundial para la Biodiversidad de Kunming-Montreal aprobado hace dos años es el gran objetivo de la COP16 de Cali. También empezar a asegurar la financiación suficiente para frenar la crisis de la biodiversidad global.
Tras semanas de intensas negociaciones, los debates continuarán durante los próximos meses a la espera de un acuerdo definitivo. Aunque esto no se logró, sí se alcanzaron otros objetivos importantes. Entre ellos, la aprobación del Fondo de Cali y el reconocimiento de las comunidades indígenas y locales en el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
¿Qué es el Fondo de Cali y cómo apoya la biodiversidad?
En su definición oficial, el Fondo de Cali es un mecanismo multilateral para recaudar los recursos económicos provenientes del uso de la información genética digital de la biodiversidad para su posterior reparto justo y equitativo. En otras palabras, es un fondo que se nutrirá de las grandes empresas que desarrollan productos a partir de los datos genéticos de la flora y de la fauna que están digitalizados. Ese dinero se repartirá después con los países y las comunidades en los que viven esas especies.
Por ejemplo, una empresa de la industria alimentaria española que utilice información genética de una planta que crece en Brasil para mejorar sus cosechas pagaría un pequeño porcentaje de sus beneficios o sus ingresos para mejorar la conservación de la naturaleza.
El acuerdo alcanzado señala que los negocios que utilicen esta información serán alentados a aportar a este fondo un 1 % de sus beneficios o un 0,1 % de sus ingresos. Fundamentalmente de los sectores farmacéutico, agrícola y biotecnológico. La organización estima que se podrían llegar a recaudar 1.000 millones de dólares al año para la conservación y la restauración de la biodiversidad global. Eso sí, por el momento, la contribución al Fondo de Cali será totalmente voluntaria.
