La nueva edición de esta Asamblea que se desarrolla esta semana en Nairobi, registra una cifra récord de 6000 delegados, entre ellos siete jefes de Estado y 139 ministros y viceministros, así como expertos, activistas y representantes de la industria.
En la misma, se abordan colectivamente los problemas medioambientales críticos a los que se enfrenta el planeta y pretende definir las prioridades de las políticas medioambientales y elaborar legislación internacional en la materia.
Al respecto, la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Inger Andersen, destacó que las seis áreas prioritarias de esta edición son escasez de agua, minería responsable, gestión de minerales (especialmente el fósforo), tecnologías que alteran el clima, financiación de acciones medioambientales y aplicación del Acuerdo de Kunming –Montreal.
Los temas centrales de debate serán los acuerdos internacionales sobre medio ambiente y cómo pueden contribuir a superar la triple crisis planetaria del caos climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
En la Asamblea se debatirán 20 resoluciones y 2 decisiones, que abarcan temas como la modificación de la radiación solar, la minería, la desertificación, la circularidad de la agroindustria de la caña de azúcar, los plaguicidas altamente peligrosos, el aumento de la resiliencia de los ecosistemas y las comunidades a la sequía y la cooperación regional para la calidad del aire, entre otros.
La Asamblea se creó en 2012 como resultado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, conocida como Río+20, celebrada en Brasil. Desde su creación, la Asamblea ha marcado el comienzo de una nueva era de la cooperación en la que las cuestiones medioambientales han recibido el mismo nivel de importancia que preocupaciones mundiales como la paz y la seguridad, y la salud.
A lo largo de los años, la Asamblea ha aprobado importantes resoluciones sobre temas como la lucha contra el tráfico ilegal de fauna y flora silvestres, la protección del medio ambiente en zonas de conflicto armado o la movilidad urbana sostenible, entre otros.
