Cada año, el Grupo Banco Mundial clasifica las economías del mundo en cuatro grupos de ingresos: bajo, mediano bajo, mediano alto y alto.
Estas clasificaciones, que se actualizan todos los años el 1 de julio, se basan en el ingreso nacional bruto (INB) per cápita del año anterior, expresado en dólares estadounidenses y calculado con el método Atlas.
La importancia de la clasificación por ingresos
La clasificación por ingresos no solo refleja el nivel de desarrollo de un país, sino que también puede influir en su trayectoria de desarrollo. Además, afecta la elegibilidad para recibir asistencia oficial para el desarrollo y financiamiento en condiciones concesionarias.
Evolución de la clasificación por ingresos
Desde finales de la década de 1980, la clasificación de los países en categorías de ingresos ha cambiado. El número de países de ingreso bajo ha disminuido constantemente, mientras que el número de países de ingreso alto ha aumentado.
Esta evolución refleja acontecimientos económicos mundiales más generales, como el crecimiento sostenido en muchos países en desarrollo, la mayor integración en la economía mundial, y los efectos de las reformas normativas y el apoyo de los organismos internacionales. En 1987, el 30 % de los países informantes fueron clasificados como países de ingreso bajo y el 25 % como países de ingreso alto. En 2024, estos coeficientes cambiaron a 12 % (ingreso bajo) y 40 % (ingreso alto).
Progresión regional
Estas modificaciones en la clasificación por ingresos varían significativamente de una región a otra:
Asia oriental y el Pacífico: en 1987, el 26 % de los países eran de ingreso bajo; para 2024 solo el 3 % permaneció en esta categoría.
Europa y Asia central: tanto en 1987 como en 2024, no hubo países en la categoría de ingreso bajo, y los países de ingreso alto disminuyeron levemente del 71 % al 69 %.
América Latina y el Caribe: los países de ingreso bajo se redujeron de 2 en 1987 a 0 en 2024, mientras que los de ingreso alto aumentaron del 9 % al 46 %.
Oriente Medio y Norte de África: los países de ingreso bajo aumentaron de 2 a 3, y los de ingreso alto, al 35 %.
Asia meridional: todos los países pasaron de la categoría de ingreso bajo en 1987 a la de ingreso mediano bajo y mediano alto para 2024.
África subsahariana: los países de ingreso bajo disminuyeron del 75 % al 45 %, y uno de ellos alcanzó la categoría de ingreso alto.
Estas composiciones cambiantes se representan visualmente en el diagrama a continuación, que muestra las clasificaciones de los países por región y a lo largo del tiempo desde 1987.
Cambios en la clasificación para el ejercicio de 2026
Las nuevas clasificaciones de los países según el nivel de ingresos para el ejercicio de 2026, basadas en el INB per cápita del Atrlas de 2024, están disponibles en esta página (i). Estas revelan cambios debido a modificaciones en el INB per cápita calculado con el método Atlas y los umbrales de clasificación, que se ajustan anualmente según la inflación utilizando el deflactor de los derechos especiales de giro (DEG) (i). A menudo, los umbrales suben con este ajuste; sin embargo, en ocasiones, incluso este año, los umbrales han bajado ligeramente debido a la apreciación del dólar estadounidense frente a otras monedas.
Cambios destacados de los países
Costa Rica pasó de la categoría de “ingreso mediano alto” a la categoría de “ingreso alto”. La economía costarricense ha experimentado un crecimiento fuerte y constante recientemente, con una tasa de crecimiento promedio de 4,7 % en los últimos tres años. En 2023, el INB per cápita de Costa Rica calculado con el método Atlas se acercaba al umbral de ingreso mediano alto. La tasa de crecimiento del 4,3 % registrada en 2024, impulsada por la fuerte demanda interna (consumo privado e inversión), fue suficiente para empujar a Costa Rica a la categoría de “ingreso alto” el presente año.
Este año, Cabo Verde y Samoa pasaron de la categoría de “ingreso mediano bajo” a la categoría de “ingreso mediano alto”:
En 2024, el PIB de Cabo Verde creció un 7,3 %, un aumento de 2 puntos en comparación con 2023. Este crecimiento fue impulsado principalmente por las industrias relacionadas con el turismo (+16,5 %), mientras que el deflactor del PIB se desaceleró del 4,1 % en 2023 al 1,7 % en 2024. En particular, la División de Población de las Naciones Unidas revisó a la baja los niveles de población (-12,8 % para 2023), lo que explica el aumento general del 16,8 % observado en el INB per cápita calculado con el método Atlas.
La economía de Samoa creció un 9,4 % en 2024, gracias a la recuperación del sector turístico, los esfuerzos de reconstrucción en curso y las fuertes remesas que impulsaron el consumo. El INB nominal aumentó un 14,8 %. La población creció ligeramente (0,6 %), mientras que el tipo de cambio se mantuvo estable. En consecuencia, el INB per cápita de Samoa calculado con el método Atlas aumentó a USD 4650, lo que le permitió llegar a la categoría de ingreso mediano alto.
Namibia fue el único país cuya clasificación descendió este año, pasando de la categoría de “ingreso mediano alto” a la categoría de “ingreso mediano bajo”. En 2024, el PIB de Namibia creció un 3,7 %, lo que representa una desaceleración de 0,7 puntos con respecto a 2023. La inflación (basada en el deflactor del PIB) disminuyó del 6,6 % en 2023 al 3,3 % en 2024. Uno de los principales factores que impulsaron la disminución del PIB fue la fuerte desaceleración de la explotación de minas y canteras, cuyo crecimiento pasó del +19,3 % en 2023 al -1,2 % en 2024 debido a la escasa demanda de diamantes. La División de Población de las Naciones Unidas ajustó al alza los datos de población (+13,8 % para 2023), lo que provocó una disminución del 12,9 % en el INB per cápita calculado con el método Atlas.

