La Agencia de la ONU para los Refugiados informó que los eventos climáticos extremos y los desastres están resultando demoledores para muchas comunidades de personas refugiadas y desplazadas en todo el mundo, empeorando su situación y, en algunos casos, forzándolas a moverse y empezar de cero una vez más.
Se trata de una serie de catástrofes que incluyen inundaciones, terremotos, ciclones, tormentas y olas de calor, que afectan a personas refugiadas y desplazadas internas en África, América, Asia y otros lugares.
En Brasil, las devastadoras inundaciones en el estado de Rio Grande do Sul se cobraron la vida de al menos 170 personas, desplazaron a más de medio millón (630.000) y afectaron en total a unos 2,39 millones de personas. Entre los afectados se encontraban 43.000 refugiados y otras personas con necesidades de protección internacional, incluyendo venezolanos, haitianos y cubanos.
En el este de África y la región de los Grandes Lagos, cientos de miles de personas refugiadas y desplazadas internamente todavía sufren el grave impacto de las catastróficas inundaciones que arrasaron la región entre abril y mayo de este año.
En Burundi, Etiopía, Kenia, Ruanda y Somalia, los países más afectados, muchas viviendas de refugiados se inundaron o resultaron destruidas; y también infraestructuras esenciales, como carreteras, sistemas de drenaje e instalaciones sanitarias, sufrieron daños. Al perder sus hogares y medios de vida, muchas personas refugiadas se vieron obligadas a desplazarse una vez más en busca de seguridad.
Desde ACNUR también mostraron preocupación por el alto riesgo de inundaciones que las fuertes lluvias estacionales pueden provocar en áreas de Sudán y Sudán del Sur, que albergan a miles de personas que han huido del conflicto en Sudán.
En Chad, que ha acogido a 600.000 refugiados sudaneses desde el inicio de la guerra en abril de 2023, las fuertes lluvias ya están provocando daños en los precarios albergues de refugiados y en infraestructuras en el este del país.
Como se espera que la situación empeore durante el transcurso del año, ACNUR está lanzando hoy un llamamiento para recaudar casi 40 millones de dólares con los que asistir y proteger a 5,6 millones de personas refugiadas, repatriadas, desplazadas internamente y a las comunidades locales en Burundi, Etiopía, Somalia, Ruanda, Sudán del Sur y Sudán.
