Las condiciones oceánicas y atmosféricas indican una transición hacia El Niño en el océano Pacífico ecuatorial.
Además, las previsiones sugieren una alta probabilidad de que se desarrolle durante 2026 y persista hasta principios de 2027.
Impacto previsto del Niño en el clima regional
Además, las perspectivas estacionales señalan mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en gran parte de las Américas. También habrá variaciones de precipitaciones por región, con riesgo de sequía en América Central y el Caribe. Además, el Niño puede influir en estas lluvias en la costa pacífica de Sudamérica y el Cono Sur. La experiencia de episodios climáticos anteriores demuestra que afecta la seguridad alimentaria y el agua.
Las anomalías climáticas relacionadas con El Niño pueden aumentar riesgos de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua.
También elevan riesgos de enfermedades transmitidas por los alimentos, afecciones relacionadas con el calor, problemas respiratorios y la inseguridad alimentaria.
Además, pueden provocar desplazamientos y interrupciones en los servicios sanitarios, afectando especialmente a quienes viven en pobreza.
Asimismo, también se ven afectadas por migración y por el acceso limitado a servicios esenciales.
