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El decálogo del Foro Económico Mundial para salvar el turismo: 4 formas en las que puedes ser un viajero responsable

El turismo mundial se encuentra en un punto de inflexión tras los estragos de la pandemia y los desafíos climáticos. Para garantizar un futuro próspero y equitativo, el Foro Económico Mundial ha establecido 10 principios para destinos sostenibles. Pero, ¿cómo se traducen estos mandatos globales en el día a día del viajero común? Aquí te contamos cómo tu próximo viaje puede ser una fuerza para el bien.

Durante los últimos 50 años, la industria de los viajes experimentó un crecimiento sin precedentes, pasando de 200 millones a casi 1.600 millones de llegadas internacionales al año. Si bien esto ha traído desarrollo económico, también ha desvelado problemas graves como la saturación de los destinos, la degradación de recursos naturales y la exclusión de los habitantes locales de los beneficios económicos.

Para combatir esto, el Foro Económico Mundial ha diseñado 10 principios fundamentales para los destinos sostenibles:

  1. Certificar y monitorear científicamente: Utilizar métricas basadas en evidencia para evaluar el impacto económico, social y ambiental.
  2. Cultivar la fuerza laboral: Garantizar condiciones laborales justas y motivadoras para los trabajadores del sector.
  3. Priorizar a las comunidades: Involucrar a los habitantes locales en la planificación del destino para un desarrollo más equitativo.
  4. Alinear a los visitantes: Educar y gestionar a los turistas para evitar la congestión y fomentar elecciones sostenibles.
  5. Proteger el patrimonio: Salvaguardar la autenticidad de la cultura local y evitar su sobrecomercialización.
  6. Proteger la naturaleza: Convertir al turismo en una herramienta para financiar y priorizar la conservación de la biodiversidad.
  7. Producir y consumir responsablemente: Implementar una economía circular, reduciendo la contaminación y el desperdicio.
  8. Calibrar la infraestructura: Invertir en energía, transporte y servicios públicos amigables con el medio ambiente.
  9. Gobernar de manera efectiva: Crear normativas sólidas e inclusivas.
  10. Integrar la resiliencia: Preparar a los destinos ante futuras crisis de salud, desastres climáticos o conflictos.

4 maneras de convertirte en un turista responsable

Aunque muchos de estos principios recaen sobre los gobiernos y las grandes empresas, los viajeros son el centro de la experiencia turística y tienen el poder de impulsar el cambio. Aquí te presentamos 4 prácticas que puedes adoptar en tus próximas vacaciones:

  • 1. Prioriza a las comunidades y los negocios locales: Involúcrate con los habitantes de la zona y consume en negocios locales. Al optar por servicios, guías y productos autóctonos, te aseguras de que una mayor parte de los beneficios económicos se quede en manos de la comunidad y no se concentre solo en las grandes atracciones o empresas internacionales.
  • 2. Exige sostenibilidad y busca sellos de certificación: Antes de reservar, investiga. Como viajero, puedes hacer oír tu voz eligiendo a aquellos proveedores (hoteles, agencias, aerolíneas) que cuenten con políticas medioambientales, sociales y de gobernanza claras. Toma decisiones de compra basadas en normas y certificaciones, enviando el mensaje a la industria de que la sostenibilidad es un factor decisivo para ti.
  • 3. Consume recursos de forma responsable: Tu comportamiento durante el viaje impacta directamente a la región. Participa activamente en la reducción del uso de electricidad y agua, y minimiza los residuos que generas. Limitar tu huella medioambiental ayuda a que el destino no sufra escasez de recursos y se reduzca la contaminación.
  • 4. Sé un defensor del patrimonio y la naturaleza: Informarte sobre las sensibilidades culturales y medioambientales del lugar antes de llegar es vital. Respeta las costumbres, evita participar en actividades que erosionen las tradiciones o la naturaleza, y busca opciones de turismo que devuelvan algo positivo al lugar, como aquellas que financian proyectos de conservación o alivio de la pobreza.

Al viajar con propósito, no solo disfrutas de una experiencia más rica y auténtica, sino que garantizas que esos lugares maravillosos sigan existiendo para las futuras generaciones